Sin perder el objetivo

Por parecernos de interés público, reproducimos para nuestros lectores el Editorial de El Nacional - junio 18, 2020.


Sin perder el objetivo

No se puede negar que el régimen ha estado trabajando. Lo malo es eso, que los venezolanos siguen subestimando al grupo de delincuentes que gobierna como si fueran cortos de inteligencia, y no es así. Su capacidad intelectual llega hasta el hecho de conseguir el asesoramiento necesario y aplicar las fórmulas de dominación ya probadas con más de 50 años de éxito, como la cubana.

Tampoco se puede decir que las medidas que han tomado en estos últimos días cayeron de sorpresa. El hecho de que el tsj (en minúsculas) haya nombrado un consejo electoral a conveniencia del régimen era una jugada cantada.

Para los olvidadizos hay que recordar aquella frase tan elocuente del fundador de esta dictadura: “Freiremos sus cabezas en aceite”. Esa amenaza iba dirigida nada menos que a Acción Democrática. Aquella sentencia no solo la lanzó porque lo consideraba un partido opositor, sino porque sabía que AD era el blanco de todas las quejas de la gente, pero también, que estaba metido hasta los tuétanos del venezolano.

No son nuevas las historias de apoderarse de tarjeta, colores, nombre y eslogan de otros partidos políticos. Chávez mismo fue producto del desencanto de la población hacia un sistema de partido que se centró en las cúpulas y se olvidó de los problemas de la población. Desde que el difunto comenzó a darle golpes a esa piñata de los partidos, son muy pocas las fiestas electorales realmente democráticas que han ocurrido en Venezuela.

Y no se podía esperar menos de este régimen encabezado por el heredero del difunto, al que nombró desde el fondo de su corazón. Así que lo que ha hecho su tribunal supremo, al descabezar a los líderes más reconocidos de AD y Primero Justicia, es apenas la punta del iceberg de lo que deben tener preparados para esas elecciones que todos esperábamos con ansias.

Pero la recuperación de una tarjeta, un color, una directiva no debe ser el centro de la lucha en este momento. Y mucho menos apelar, acudir, discutir o debatir con un tribunal supremo completamente ilegítimo. En este momento los equipos de las organizaciones políticas deben centrar su trabajo en buscar una manera efectiva para tomar ventaja de estas marramucias del régimen.

Es obvio que el mensaje al mundo ha sido fuerte y claro, una vez más, el régimen desmonta una capa de la ya golpeada democracia. No hay manera de que unas elecciones así sean justas. Todo el mundo está claro, este consejo electoral y estos partidos disfrazados de legalidad roja no pueden producir nada bueno.

Entonces, no hay que perder el objetivo. Hay que buscar la manera de presionar para que la democracia sea recuperada de una vez por todas. La pluralidad de pensamiento, su expresión en diferentes partidos políticos, son necesarias para la reconstrucción del país. Pero ahora, como Fuenteovejuna.

Algunas grandes preguntas

Hoy copiamos algunas respuestas de valentinmuro@gmail.com, que nos parece que todos debemos conocer.

"Un poco de curiosidad para acompañar la  tarde, diría yo".
Nos dice Valentín que,

"Las preguntas que surgen en la infancia suelen causar perplejidad. Por lo general o bien no sabemos la respuesta o bien la que recordamos está a medias y difícilmente alcanza para saciar esa curiosidad.
Este es un atolondrado intento por responder algunas de esas grandes preguntas".

¿Por qué yo soy yo y no soy otra persona?

(Mateo, 5 años)

Lo que nos hace diferentes de las otras personas es lo mismo que nos hace parecidos.
Podemos pensar que las personas somos como nuestra receta favorita. Para prepararla necesitamos un montón de ingredientes que buscamos a partir de la lista que aparece en alguno de esos libros de recetas. Algunas recetas son parecidas entre sí y llevan los mismos ingredientes aunque lo que preparemos sean comidas distintas.
Nuestro cuerpo está hecho con una receta también, y los ingredientes para todas las personas son los mismos. ¡Y son muy pocos! A la receta que nos dice cómo hacer a cada persona la llamamos código genético, y aunque solo tiene cuatro ingredientes tiene muchos muchos pasos. Es por eso que todas las personas son tan distintas entre sí: cuando las recetas son muy largas nos dan muchas oportunidades para improvisar. Esta fue la receta que te hizo a vos cuando todavía estabas en la panza de tu mamá, y es una que quedó copiada adentro tuyo en cada célula de tu cuerpo.
Pero algo muy extraño que cada tanto pasa es que algunas personas nacen de la misma receta, y es por eso que algunos hermanitos son casi iguales entre sí. ¡Pero no son la misma persona! Y es por esto que nuestra receta es solo la primera parte. Lo que nos hace ser quienes somos es también todo lo que vivimos y todas las cosas que pensamos. Aunque haya personas muy parecidas, cada cerebro es único.
Nuestro cerebro es lo único que si cambiáramos en nuestro cuerpo nos haría dejar de ser quienes somos. Es de donde salen nuestras ideas, donde guardamos nuestros recuerdos y es el que te hizo preguntarte por qué vos sos vos. Y lo más interesante es que nuestro cerebro es único porque está hecho de todo lo que le ponemos, todas las salidas que hacemos, todos los paseos, todos los libros que leemos y las películas que miramos.
Y como una gran parte de lo que somos es lo que vivimos, de una manera muy extraña estamos hechos de lo que compartimos con otras personas. Es por esto que aunque vos seas vos, también sos una suma de todas las personas que te rodean y eso es lo que hace tan importante tratarnos bien: un poquito vamos a estar cambiando cómo son las otras personas.
¿Por que a veces se reflejan las cosas en los vidrios? 

(Emiliana, 3 años)

Cada vez que vemos algo nuestros ojos están recibiendo los rayos de luz que chocan con lo que estamos viendo y rebotan hacia nuestros ojos.
Pero dependiendo de qué esté hecho lo que vemos pueden pasar distintas cosas. A algunos objetos transparentes la luz los atraviesa, y por eso es que desde la ventana podemos mirar para afuera. Otras veces, cuando vemos algo muy oscuro, la luz no rebota y desaparece. Pero también hay objetos muy especiales que reflejan casi toda la luz, que son los objetos brillantes, de colores o reflectivos, ¡como los espejos!
Cuando nos miramos en un espejo nos podemos ver tan bien porque su superficie es muy lisa y plana. Pero además detrás del vidrio hay un papel de metal que se encarga de que ningún rayo de luz se escape, así nos podemos peinar y hacer caras en el espejo.
A veces cuando miramos por una ventana podemos apenitas vernos, pero cuando es de noche y afuera está oscuro nos vemos mucho más. Esto es porque los vidrios también reflejan pero lo hacen tan poquito que de día no nos damos cuenta.
 Si el sushi es japonés, ¿por qué se come con palitos chinos?

(Ángel, 13 años)

El sushi, tradicionalmente, se come con la mano.
A pesar de esto, y sobre todo en los restaurantes, muchas veces se sirve con palitos. 
Los palitos chinos surgieron hace más o menos tres mil años en China y su uso se expandió a todo Asia Oriental, incluyendo Japón, Corea y Vietnam, y en todos esos lugares no les llaman igual que nosotros.
El sashimi, que son esos pedacitos de pescado cortados con mucho cuidado, sí se come con palitos.
 ¿Por qué podemos llegar a Marte o Júpiter pero no podemos acercarnos al Sol? ¿Por qué no hay algo que nos proteja del calor del sol y nos deje acercarnos?

(Tiziano, 7 años)

Es mucho más fácil alejarse del Sol que acercarse a él.
Esto puede sonarnos extraño porque nuestro planeta gira alrededor del Sol y su gravedad nos mantiene cerca. Pero como la Tierra gira a tanta velocidad no nos caemos hacia el sol.
Para ir a Marte o a Júpiter lo que hacemos es enviar cohetes que aprovechan la velocidad a la que gira la Tierra y luego aceleran hasta llegar. Imaginate que ataras algo pesado a una soga y giraras soltándola de a poco. El peso se iría alejando.
Pero para ir al Sol tenemos que hacer lo opuesto. Es como si de la punta de la soga tuviera que salir un cohete en la dirección contraria a la que giramos. Pero esto es casi imposible con los cohetes que tenemos y por eso cuando lanzamos naves aprovechamos la atracción de otros planetas, que las “atrapan” y las disparan como si fueran gomeras gigantes.
Y esto es solo para llegar ahí. Afuera del Sol la temperatura es tan pero tan alta que derrite cualquier cosa.
Hace unos años mandamos una navecita para que investigara y logramos que pudiera resistir hasta más o menos mil quinientos grados centígrados, que es la temperatura a la que se derriten los cubiertos y otras cosas de cocina.
 ¿Todo está hecho de átomos?

(Mateo, 7 años)

Todo lo que vemos a nuestro alrededor está hecho de átomos, desde nuestro cuerpo o nuestro juguete favorito, hasta el planeta en el que vivimos hasta las estrellas en el cielo.
Los átomos, al mismo tiempo, están hechos de electrones, protones y neutrones, que al mismo tiempo están hechos de cosas aún más chicas.
Pero cuando hace unos cien años empezamos a entender de qué estaba hecho el universo algunas cuentas no cerraban. Un astrónomo de Suiza —que es una persona que se dedica a estudiar el cielo y lo que hay en él que viene del país que más come chocolates— propuso que tal vez había algo más que átomos.
Y para que las cuentas cerraran se le ocurrió que tenía que haber algo más allá afuera que no podíamos ver, y por eso le llamó “materia oscura”. Sus compañeros no le dieron mucha bola pero muchos años después se dieron cuenta de que había tenido una muy buena idea.
Así que no todo está hecho de átomos, sino que hay muchas cosas de las que no sabemos bien cómo están hechas. Pero por eso es que la ciencia es tan divertida: ¡Siempre quedan cosas para descubrir!


CORONAVIRUS

Colocamos en nuestro blog un enlace directo con el CENTRO PARA EL CONTROL Y LA PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES (CDC), Los CDC son uno de los componentes operativos más importantes del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EEUU.

Consideramos que frente a tanta especulación e información irresponsable que han proliferado en ocasión de la pandemia del COVID-19; los mas responsables son las informaciones y orientaciones de los CDC.

La crisis del coronavirus

"Los venezolanos tenemos derecho a reclamar un mejor gobierno y una mejor calidad de vida. Ponerle fin al fulano socialismo del siglo XXI y comenzar a vivir bien en un clima de armonía y de unidad nacional."

La afirmación anterior es de Eduardo Fernández, hecha en un artículo de opinión que nos llegó por las Redes Sociales. Me parece oportuno hacérsela llegar desde "éthicus", con la intención de que reflexionemos sobre lo dicho y actuemos en consecuencia.


Coronavirus    

Hemos tenido mucho dinero para comprar armas y bombas lacrimógenas. Pero el gobierno no se ha ocupado de mantener equipados nuestros hospitales y puestos de salud. 

     La pandemia coronavirus está conmoviendo al mundo entero y a Venezuela. Todos los gobiernos han tomado medidas excepcionales para combatir el flagelo. En Venezuela también se adoptan medidas de sentido común pero que son muy difíciles de implementar.

Una de las recomendaciones es la que se ha llamado “cuarentena”. Es decir, que todos nos quedemos en nuestras casas para evitar contagios por el contacto personal o por participar en aglomeraciones. Otra recomendación es observar rigurosamente las normas de higiene personal como, por ejemplo, lavarse con agua y jabón.

Quedarse en la casa es muy fácil para el que vive de su renta y está suficientemente abastecido de alimentos y medicinas. Lamentablemente ese no es el caso de la mayoría de los venezolanos. Por culpa de las políticas equivocadas del gobierno nacional Venezuela está sometida a una terrible crisis económica y social. La abrumadora mayoría de los venezolanos tiene que salir todos los días a luchar de sol a sol para conseguir la comida y las medicinas para la familia, sin mencionar a los que rebuscan la basura en busca de alguna cosa útil o comestible.

Es muy difícil pedirle a un pequeño comerciante o a un vendedor ambulante o a un buhonero o a un transportista que se quede en su casa para cumplir con las recomendaciones del gobierno.

Es indignante constatar la cantidad de venezolanos que por culpa de la crisis provocada por el gobierno no tienen acceso al agua y mucho menos al jabón. El gobierno nos recomienda lavarnos las manos frecuentemente con bastante jabón. Parece oportuno y necesario recordarle que por culpa de sus políticas equivocadas, la mayoría de los venezolanos no tiene acceso ni al agua ni al jabón.

La crisis del coronavirus sorprende a Venezuela en medio del colapso de los servicios de salud pública. Hemos tenido mucho dinero para comprar armas y bombas lacrimógenas. Pero el gobierno no se ha ocupado de mantener equipados nuestros hospitales y puestos de salud. Muchos tanques de guerra y tanquetas para suprimir las manifestaciones populares pero poca atención a los servicios de salud para atender las necesidades de la población.

Los venezolanos tenemos derecho a reclamar un mejor gobierno y una mejor calidad de vida. Ponerle fin al fulano socialismo del siglo XXI y comenzar a vivir bien en un clima de armonía y de unidad nacional.

Seguiremos conversando.


Eduardo Fernández
@EFernandezVE       

Coronavirus VS. Insalubridad


Agua de cloacas proveniente de una de las casas de Brasil Sur

Esta es la calle principal que va hacia Brasil Sur, en la actualidad

Este es el debate. Estamos y nos sentimos amenazados por el COVID-19 en medio de un bombardeo inusitado por los medios de comunicación que nos mantienen en un estado paranoico y que nos lleva más allá de la cordura mental. El bombardeo es inmisericorde a tal punto que nos hemos abstraído de nuestra realidad cotidiana y de los graves problemas, que además de las amenazas del Coronavirus mortal, nos rodean en nuestra vida terrenal. Unos de estos graves problemas que confrontamos es la insalubridad. La “mierda” corre libremente por las calles contaminando nuestra existencia e impregnando de olores nauseabundos el ambiente. Los canales para recoger el agua de lluvia son las cloacas naturales de los cumaneses. La basura nos inunda por todos lados; en tanto seguimos “viviendo” y cuidándonos de no morir por efecto del Coronavirus, pero seguimos muriendo lentamente ante la indolencia y la desidia de los gobernantes de turno. Aquí  les dejo algunas muestras de la ascosidad en medio de la cual todos morimos inexorablemente.


Aguas negras, peligrosamente desbordadas
sobre tuberías de aguas blancas
En Brasil, Sector II. Cerca del Liceo
Este canal que pasa frente el liceo. recoge la "mierda" de las cloacas
y las lleva directamente al Mar, después de atravesar la ciudad de Cumaná, potencia en turismo

UN SECRETO A VOCES

A pesar de que todos conocemos esta realidad, se pretende mantener en la oscuridad el hecho cierto y constatado de la proliferación de Paludismo en extensas zonas de nuestra geografía. Particularmente en el sur de Cumaná. Sectores populares como Trespicos, San Juán, Brasil y La Llanada están diezmados por esta endemia donde personalmente conocemos vecinos que han sido víctimas, dos y hasta tres veces, del Paludismo.
Es inaceptable que esta situación sea ignorada por las autoridades sanitarias que tienen la obligación de vigilar y controlar la proliferación de esta enfermedad.


QUE EL ESCÁNDALO NO SOLAPE LA TRAGEDIA

Recibimos por las redes una reflexión que hace el amigo Guillermo García Campos sobre la tragedia social que hoy agobia a los venezolanos. Habla Guillerno de la situación que se presenta en el país en relación con la corrupción y de la manera que esto afecta a todos los que habitamos en estas tierras.
Comparto en mucho lo que dice, pero.... creo que mientras nos mantengamos en los extremos lo que nos espera es la hecatombe. El símil de la locomotora no aplica en este caso porque las dos locomotoras de las que habla, están patinando, una frente a otra, en los extremos de una misma vía y ninguna de las dos se atreve a ir a un encuentro, que no sea sobre la destrucción del contrario. A eso están apostando.

A continuación copiamos, con el permiso tácito del autor, el artículo en cuestión


La imagen puede contener: cielo y pájaroQUE EL ESCÁNDALO NO SOLAPE LA TRAGEDIA
Guillermo García Campos
Sabemos que los gobernantes no vienen de Marte, que las tareas que les encomiendan sus pueblos no todos los gobiernos las cumplen de similar manera; los hay desde altamente exitosos hasta imposiblemente peores. La presente observación está eximida de clasificación por sistema político empleado para gobernar.
No ha existido, ni es inteligente pensar que existirá gobierno perfecto sobre la tierra; no todos los integrantes de un gobierno, por excelente que parezca son químicamente puros, hasta los mejores gobiernos conocidos han integrado operadores de ética corta y dedos largos. Ante esa certidumbre las sociedades manejan indicadores, convenciones, artificios, para evaluar en relación con un rasero de expectativas viables y logros mínimos, tutelado por un acuerdo tácito de perfectibilidad de gestión
Los gobernantes son crianza de la sociedad que lideran, ni mejores ni peores que el resto de los ciudadanos, por eso los resultados de gestión esperados estarán vinculados a los niveles de organización y desarrollo social, político, económico y cultural que exhiba el colectivo que los elige; a la capacidad de una nación para formar servidores comprometidos con los intereses sociales, liderazgo genuino. Del nivel al que se desarrollen esos objetivos estratégicos dependerá la potencia o debilidad de los resultados en las competencias de gobierno.
Aunque en términos generales reconozcamos la progresividad permanente del desarrollo humano, la experiencia que vivimos los latinoamericanos, en particular los venezolanos termina convenciéndonos de que esa es una tesis precariamente sustentada, siempre será posible retroceder y en efecto se retrocede. Cuando la locomotora es mala el tren incrementa sus posibilidades de descarrilar, y se hace mala la locomotora cuando se abandonan las prácticas que mantienen sus niveles de operatividad y empuje, cuando no se hacen las reparaciones a tiempo, cuando no se presta oído a los ruidos extraños, así, lo que operativamente podría ser una maquina formidable, casi indestructible, termina como chatarra.
Hoy Venezuela vive el bochorno de lidiar con gatos que cuidan de canarios, malhechores de toda calaña y color; el escándalo da carne al hueso golpeado de la nación y, pareciera que nadie escapa de la malandrería incrustada en la máquina delincuencial que rige nuestros destinos.
No es extraño que también la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional sea hoy el epicentro de la distracción que nos desenfoca políticamente. Lo allí ocurrido era posible y sucedió; nuestros inmensos desajustes y desatinos como sociedad son caldo de cultivo suficientemente nutritivo para ese y otros escándalos, pero ese no es el problema del país, esa es una consecuencia de haber desarticulado nuestra locomotora social, el descarrilamiento y sus efectos no son la causa ni su responsable. No podemos quitar el ojo de los verdaderos causantes de los males estratégicos que infartan la vida nacional, los responsables de cuidar y servir a la nación tomaron al país como hacienda personal e irrespetaron los protocolos que el mundo civilizado da como buenos para funcionar y servir a los intereses de la gente.
Indignémonos por las abyectas ejecutorias de los diputados descubiertos en pillerías, cuestionémoslos al hartazgo, lancémosles huevos batidos y tomates , mentémosles la madre, exijamos su defenestración como representantes del pueblo pero, por favor, no nos quedemos en ese chiquero, no nos desalentemos, esa debe ser una razón poderosa para redoblar la lucha contra el verdadero problema del país; no nos desenfoquemos, nuestro problema es lograr sacar del poder a los responsables y castigarlos ejemplarmente.
El mal que padecemos, la tragedia que nos aniquila, la dimensión de nuestro drama puede fotografiarse estadísticamente, puede corroborarse en cada una de las áreas de competencia del gobierno, puede tasarse en paisanos muertos a la puerta del hospital o abusados por la violencia, en universidades destruidas, en pobreza y ruindad colectiva, en precaria alimentación, en deserción y pésima calidad educativa, en mil millonarias inversiones militares y vergonzosas dádivas sociales, en el aparato productor depauperado, en autoritarismo y arbitrariedad de autoridades locales, regionales y nacionales, en recesión económica, en fuga masiva de talentos, en amargura y desesperanza y también en la chulería de no pocos. Somos el subsuelo en el ranking de desarrollo mundial. No lo olvidemos. El mundo no se acaba hoy, prestémosle una muleta y, sigamos caminando.

La Corrupción, como descomposición social, nos toca cotidianamente.

Recibimos por las Redes este artículo escrito por Edith Sánchez, periodista colombiana, quien nos habla sobre un tema que se ha hecho parte de nuestro día a día y con el que tenemos que convivir en casi todos nuestros actos. Lo transcribo en la idea de que reflexionemos sobre este cáncer social que nos hace vulnerables y trastoca la convivencia reglada. Leamos a continuación:

La corrupción comienza en las personas anónimas




El ciclo vital del ser humano, según Carl Jung, se define por una búsqueda a lo largo de cuatro etapas. Durante las mismas, nuestras necesidades cambian, hasta dejar de apegarnos a lo material para adquirir un sentido más espiritual.


«nuestra visión solo se aclarará cuando miremos a nuestro interior, cuando entendamos nuestros sueños y esos procesos de nuestra psique. En ese momento, justo cuando entendamos qué hay dentro, despertaremos». De este modo, su teoría sobre las 4 etapas de la vida busca esa misma finalidad, "despertarnos, hacernos entender qué somos y cómo podemos mejorar".

Las 4 etapas de la vida según Carl Jung conforman un ejercicio de valiosa reflexión para el cual, no pasa el tiempo. Así, el célebre psiquiatra suizo y fundador de la psicología analítica nos invita a esos universos profundos y míticos de la psique humana, ahí donde revelarnos conceptos tan conocidos por todos como «el inconsciente colectivo», «la sincronicidad» o «los arquetipos».
Son precisamente estos últimos, los arquetipos, los que tejen y dan forma a su interesante teoría sobre las etapas vitales. Fue en su trabajo El hombre y sus símbolos, el libro que se publicó poco antes de su muerte, donde quiso transmitir al gran público en general la trascendencia de esta idea. Para él, la simbología y en concreto, los arquetipos, son imágenes que contienen nuestra esencia a lo largo de la historia y la propia cultura.
Conozcámosla más en profundidad.

Como bien señalábamos al inicio, la teoría de Jung sobre las etapas de vitales parte del concepto de los arquetipos. De este modo, la primera fase de nuestra existencia representa la figura de Hércules o el atleta. Es en efecto, un héroe, todo él reluce, nos llena admiración, representa el atrevimiento y la gallardía, pero también el culto al cuerpo.

1. La etapa de Hércules o el atleta

Como bien señalábamos al inicio, la teoría de Jung sobre las etapas de vitales parte del concepto de los arquetipos. De este modo, la primera fase de nuestra existencia representa la figura de Hércules o el atleta. Es en efecto, un héroe, todo él reluce, nos llena admiración, representa el atrevimiento y la gallardía, pero también el culto al cuerpo. 

Hércules representa la fuerza y también la vistosidad corporal. Así, durante la primera etapa vital es común que nos obsesionemos por lo físico, tanto por el nuestro como por el de los demás. Vivimos observando nuestro reflejo en los espejos y valorando la belleza y la fuerza ajena, como si ese conjunto fuera la clave del éxito.

2. Apolo o el mundo del Guerrero

Poco a poco, y según la teoría de las 4 etapas de la vida según Carl Jung, vamos dejando esa fijación por la apariencia para centrarnos en otras metas. Queremos poseer, conquistar, acumular… Nos alzamos como auténticos Apolos en busca de nuevos logros para sentirnos bien.
Esta conducta nos aboca a menudo al egoísmo, a querer lo que tiene el otro, a subir en escalafones, a batallar en nuevos escenarios para alcanzar éxitos. Somos guerreros materialistas que no miran el mundo desde el corazón y que viven centrados en el ansia por conseguir refuerzos, cosas y nuevas sensaciones.

3. El sacerdote o la sensación de carencia

En la tercera etapa de nuestra existencia, según la teoría de Carl Jung, acontece algo bastante común: la sensación de carencia. El ser humano toma conciencia de que todo lo logrado hasta el momento no lo hace sentir completo; ansía un cambio.
Este giro de sentido vital hace que la persona se vuelque entonces en los demás. Se alza por tanto el arquetipo del sacerdote, aquel que deja de estar apegado a lo material para centrarse más en lo emocional, en ayudar a los suyos, en conferir apoyo. Su objetivo es «dar», proyectar lo que uno es, lo que uno siente y posee para beneficio ajeno.

4. La etapa espiritual de Hermes

En la cuarta fase de la teoría de las 4 etapas de la vida según Carl Jung, se abre un momento donde dar un paso más. Es ese donde seguimos teniendo la sensación de que en nosotros falta algo. Ayudar a otros, ofrecer, atender, cuidar e incluso amar no es suficiente y, por tanto, ansiamos algo más.
Esa búsqueda nos lleva al plano espiritual. Ya hemos trascendido a lo puramente material e incluso a lo afectivo, para observarnos a nosotros mismos desde el exterior y entender que aún podemos mejorar un poco más. Podemos hacerlo siendo virtuosos, cultivando nuevos saberes, aprendizajes, elevando el conocimiento al máximo para entender a su vez, que todo está conectado, que el ser humano puede ser excepcional.
Esta idea encaja muy bien en las palabras de Lao-Tse, «¿puedes alejarte de tu propia mente y así entender todas las cosas? Dar luz, aprender, tener sin poseer, actuar sin expectativas, liderar y no tratar de controlar: esta es la virtud suprema»
Para concluir, tal y como hemos podido intuir, la teoría de las etapas vitales de Jung representa nuestra búsqueda. Conforma de algún modo, ese camino donde ir alcanzando la autorrealización a medida que nos volvemos más humildes, menos aferrados a los aspectos materiales. Una buena reflexión, no hay duda.
El contenido de esta entrada fue tomado de:

¿Ser escépticos será el secreto de la felicidad?

Nuestra vida gira en torno a defender nuestras opiniones, aseguramos que conocemos de muchos temas y que incluso, nuestros conocimientos nos hacen más importantes y más poderosos; pero. ¿qué sucede si decimos que realmente nadie sabe nada? ¿Quiénes son los escépticos? Aquí te contamos todo.


#CiudadaníaSolidariaVzla/Bitácora de la Cayapa/OPINIÓN:

Germán González,  Coordinador CSol Sucre.Vzla Hemos recibido por las Redes Sociales, un artículo que me parece interesante hacerle llegar a ...