UN SECRETO A VOCES

A pesar de que todos conocemos esta realidad, se pretende mantener en la oscuridad el hecho cierto y constatado de la proliferación de Paludismo en extensas zonas de nuestra geografía. Particularmente en el sur de Cumaná. Sectores populares como Trespicos, San Juán, Brasil y La Llanada están diezmados por esta endemia donde personalmente conocemos vecinos que han sido víctimas, dos y hasta tres veces, del Paludismo.
Es inaceptable que esta situación sea ignorada por las autoridades sanitarias que tienen la obligación de vigilar y controlar la proliferación de esta enfermedad.


QUE EL ESCÁNDALO NO SOLAPE LA TRAGEDIA

Recibimos por las redes una reflexión que hace el amigo Guillermo García Campos sobre la tragedia social que hoy agobia a los venezolanos. Habla Guillerno de la situación que se presenta en el país en relación con la corrupción y de la manera que esto afecta a todos los que habitamos en estas tierras.
Comparto en mucho lo que dice, pero.... creo que mientras nos mantengamos en los extremos lo que nos espera es la hecatombe. El símil de la locomotora no aplica en este caso porque las dos locomotoras de las que habla, están patinando, una frente a otra, en los extremos de una misma vía y ninguna de las dos se atreve a ir a un encuentro, que no sea sobre la destrucción del contrario. A eso están apostando.

A continuación copiamos, con el permiso tácito del autor, el artículo en cuestión


La imagen puede contener: cielo y pájaroQUE EL ESCÁNDALO NO SOLAPE LA TRAGEDIA
Guillermo García Campos
Sabemos que los gobernantes no vienen de Marte, que las tareas que les encomiendan sus pueblos no todos los gobiernos las cumplen de similar manera; los hay desde altamente exitosos hasta imposiblemente peores. La presente observación está eximida de clasificación por sistema político empleado para gobernar.
No ha existido, ni es inteligente pensar que existirá gobierno perfecto sobre la tierra; no todos los integrantes de un gobierno, por excelente que parezca son químicamente puros, hasta los mejores gobiernos conocidos han integrado operadores de ética corta y dedos largos. Ante esa certidumbre las sociedades manejan indicadores, convenciones, artificios, para evaluar en relación con un rasero de expectativas viables y logros mínimos, tutelado por un acuerdo tácito de perfectibilidad de gestión
Los gobernantes son crianza de la sociedad que lideran, ni mejores ni peores que el resto de los ciudadanos, por eso los resultados de gestión esperados estarán vinculados a los niveles de organización y desarrollo social, político, económico y cultural que exhiba el colectivo que los elige; a la capacidad de una nación para formar servidores comprometidos con los intereses sociales, liderazgo genuino. Del nivel al que se desarrollen esos objetivos estratégicos dependerá la potencia o debilidad de los resultados en las competencias de gobierno.
Aunque en términos generales reconozcamos la progresividad permanente del desarrollo humano, la experiencia que vivimos los latinoamericanos, en particular los venezolanos termina convenciéndonos de que esa es una tesis precariamente sustentada, siempre será posible retroceder y en efecto se retrocede. Cuando la locomotora es mala el tren incrementa sus posibilidades de descarrilar, y se hace mala la locomotora cuando se abandonan las prácticas que mantienen sus niveles de operatividad y empuje, cuando no se hacen las reparaciones a tiempo, cuando no se presta oído a los ruidos extraños, así, lo que operativamente podría ser una maquina formidable, casi indestructible, termina como chatarra.
Hoy Venezuela vive el bochorno de lidiar con gatos que cuidan de canarios, malhechores de toda calaña y color; el escándalo da carne al hueso golpeado de la nación y, pareciera que nadie escapa de la malandrería incrustada en la máquina delincuencial que rige nuestros destinos.
No es extraño que también la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional sea hoy el epicentro de la distracción que nos desenfoca políticamente. Lo allí ocurrido era posible y sucedió; nuestros inmensos desajustes y desatinos como sociedad son caldo de cultivo suficientemente nutritivo para ese y otros escándalos, pero ese no es el problema del país, esa es una consecuencia de haber desarticulado nuestra locomotora social, el descarrilamiento y sus efectos no son la causa ni su responsable. No podemos quitar el ojo de los verdaderos causantes de los males estratégicos que infartan la vida nacional, los responsables de cuidar y servir a la nación tomaron al país como hacienda personal e irrespetaron los protocolos que el mundo civilizado da como buenos para funcionar y servir a los intereses de la gente.
Indignémonos por las abyectas ejecutorias de los diputados descubiertos en pillerías, cuestionémoslos al hartazgo, lancémosles huevos batidos y tomates , mentémosles la madre, exijamos su defenestración como representantes del pueblo pero, por favor, no nos quedemos en ese chiquero, no nos desalentemos, esa debe ser una razón poderosa para redoblar la lucha contra el verdadero problema del país; no nos desenfoquemos, nuestro problema es lograr sacar del poder a los responsables y castigarlos ejemplarmente.
El mal que padecemos, la tragedia que nos aniquila, la dimensión de nuestro drama puede fotografiarse estadísticamente, puede corroborarse en cada una de las áreas de competencia del gobierno, puede tasarse en paisanos muertos a la puerta del hospital o abusados por la violencia, en universidades destruidas, en pobreza y ruindad colectiva, en precaria alimentación, en deserción y pésima calidad educativa, en mil millonarias inversiones militares y vergonzosas dádivas sociales, en el aparato productor depauperado, en autoritarismo y arbitrariedad de autoridades locales, regionales y nacionales, en recesión económica, en fuga masiva de talentos, en amargura y desesperanza y también en la chulería de no pocos. Somos el subsuelo en el ranking de desarrollo mundial. No lo olvidemos. El mundo no se acaba hoy, prestémosle una muleta y, sigamos caminando.

La Corrupción, como descomposición social, nos toca cotidianamente.

Recibimos por las Redes este artículo escrito por Edith Sánchez, periodista colombiana, quien nos habla sobre un tema que se ha hecho parte de nuestro día a día y con el que tenemos que convivir en casi todos nuestros actos. Lo transcribo en la idea de que reflexionemos sobre este cáncer social que nos hace vulnerables y trastoca la convivencia reglada. Leamos a continuación:

La corrupción comienza en las personas anónimas




El ciclo vital del ser humano, según Carl Jung, se define por una búsqueda a lo largo de cuatro etapas. Durante las mismas, nuestras necesidades cambian, hasta dejar de apegarnos a lo material para adquirir un sentido más espiritual.


«nuestra visión solo se aclarará cuando miremos a nuestro interior, cuando entendamos nuestros sueños y esos procesos de nuestra psique. En ese momento, justo cuando entendamos qué hay dentro, despertaremos». De este modo, su teoría sobre las 4 etapas de la vida busca esa misma finalidad, "despertarnos, hacernos entender qué somos y cómo podemos mejorar".

Las 4 etapas de la vida según Carl Jung conforman un ejercicio de valiosa reflexión para el cual, no pasa el tiempo. Así, el célebre psiquiatra suizo y fundador de la psicología analítica nos invita a esos universos profundos y míticos de la psique humana, ahí donde revelarnos conceptos tan conocidos por todos como «el inconsciente colectivo», «la sincronicidad» o «los arquetipos».
Son precisamente estos últimos, los arquetipos, los que tejen y dan forma a su interesante teoría sobre las etapas vitales. Fue en su trabajo El hombre y sus símbolos, el libro que se publicó poco antes de su muerte, donde quiso transmitir al gran público en general la trascendencia de esta idea. Para él, la simbología y en concreto, los arquetipos, son imágenes que contienen nuestra esencia a lo largo de la historia y la propia cultura.
Conozcámosla más en profundidad.

Como bien señalábamos al inicio, la teoría de Jung sobre las etapas de vitales parte del concepto de los arquetipos. De este modo, la primera fase de nuestra existencia representa la figura de Hércules o el atleta. Es en efecto, un héroe, todo él reluce, nos llena admiración, representa el atrevimiento y la gallardía, pero también el culto al cuerpo.

1. La etapa de Hércules o el atleta

Como bien señalábamos al inicio, la teoría de Jung sobre las etapas de vitales parte del concepto de los arquetipos. De este modo, la primera fase de nuestra existencia representa la figura de Hércules o el atleta. Es en efecto, un héroe, todo él reluce, nos llena admiración, representa el atrevimiento y la gallardía, pero también el culto al cuerpo. 

Hércules representa la fuerza y también la vistosidad corporal. Así, durante la primera etapa vital es común que nos obsesionemos por lo físico, tanto por el nuestro como por el de los demás. Vivimos observando nuestro reflejo en los espejos y valorando la belleza y la fuerza ajena, como si ese conjunto fuera la clave del éxito.

2. Apolo o el mundo del Guerrero

Poco a poco, y según la teoría de las 4 etapas de la vida según Carl Jung, vamos dejando esa fijación por la apariencia para centrarnos en otras metas. Queremos poseer, conquistar, acumular… Nos alzamos como auténticos Apolos en busca de nuevos logros para sentirnos bien.
Esta conducta nos aboca a menudo al egoísmo, a querer lo que tiene el otro, a subir en escalafones, a batallar en nuevos escenarios para alcanzar éxitos. Somos guerreros materialistas que no miran el mundo desde el corazón y que viven centrados en el ansia por conseguir refuerzos, cosas y nuevas sensaciones.

3. El sacerdote o la sensación de carencia

En la tercera etapa de nuestra existencia, según la teoría de Carl Jung, acontece algo bastante común: la sensación de carencia. El ser humano toma conciencia de que todo lo logrado hasta el momento no lo hace sentir completo; ansía un cambio.
Este giro de sentido vital hace que la persona se vuelque entonces en los demás. Se alza por tanto el arquetipo del sacerdote, aquel que deja de estar apegado a lo material para centrarse más en lo emocional, en ayudar a los suyos, en conferir apoyo. Su objetivo es «dar», proyectar lo que uno es, lo que uno siente y posee para beneficio ajeno.

4. La etapa espiritual de Hermes

En la cuarta fase de la teoría de las 4 etapas de la vida según Carl Jung, se abre un momento donde dar un paso más. Es ese donde seguimos teniendo la sensación de que en nosotros falta algo. Ayudar a otros, ofrecer, atender, cuidar e incluso amar no es suficiente y, por tanto, ansiamos algo más.
Esa búsqueda nos lleva al plano espiritual. Ya hemos trascendido a lo puramente material e incluso a lo afectivo, para observarnos a nosotros mismos desde el exterior y entender que aún podemos mejorar un poco más. Podemos hacerlo siendo virtuosos, cultivando nuevos saberes, aprendizajes, elevando el conocimiento al máximo para entender a su vez, que todo está conectado, que el ser humano puede ser excepcional.
Esta idea encaja muy bien en las palabras de Lao-Tse, «¿puedes alejarte de tu propia mente y así entender todas las cosas? Dar luz, aprender, tener sin poseer, actuar sin expectativas, liderar y no tratar de controlar: esta es la virtud suprema»
Para concluir, tal y como hemos podido intuir, la teoría de las etapas vitales de Jung representa nuestra búsqueda. Conforma de algún modo, ese camino donde ir alcanzando la autorrealización a medida que nos volvemos más humildes, menos aferrados a los aspectos materiales. Una buena reflexión, no hay duda.
El contenido de esta entrada fue tomado de:

¿Ser escépticos será el secreto de la felicidad?

Nuestra vida gira en torno a defender nuestras opiniones, aseguramos que conocemos de muchos temas y que incluso, nuestros conocimientos nos hacen más importantes y más poderosos; pero. ¿qué sucede si decimos que realmente nadie sabe nada? ¿Quiénes son los escépticos? Aquí te contamos todo.


Entre "buenos y "malos"

A propósito de un artículo del Tigre Fernández,  que me llegó por las Redes, donde el susodicho separa entre buenos y malos. De “los malos” a “los buenos” que luego se convierten en “malos", gira, según Fernández, la rueda de la política en América Latina. Obvia el viejo político que buenos y malos son los extremos de una recta perfecta llamada Círculo donde esos extremos, luego de girar 360º, se tocan con tal proximidad que llegan a fundirse en un mismo punto.
La física es esencialmente lógica. Esta nos dice que en un mismo espacio no caben dos cuerpos; solo cabe uno y para que entre el otro tiene que ser desplazado el primero. Dicho de otra manera: si dos cuerpos ocupan un espacio determinado, esos cuerpos son o llegan a ser lo mismo. Popularmente decimos que los extremos se tocan de tal manera que llegan a confundirse y cuando estos actúan en el campo de la política, siempre  producirán los mismos efectos.
A mi entender, esto es lo que ocurre en el caso de los gobiernos latinoamericanos y particularmente está ocurriendo con el liderazgo político y social de Venezuela. Polos iguales se repelen, se van a los extremos. Todos los extremismos son malos y para que haya acercamiento entre ellos deben ser realmente diferentes y entonces los efectos de sus actuaciones, serán diferentes. Es de esa diversidad, de donde surgen, por sus resultados, por lo que hacen, no por lo que piensan, los buenos gobiernos. Bendiciones.
Reproducimos para ustedes el artículo de Eduardo Fernández titulado Argentina

Hace cuatro años en Argentina ganaron los buenos y perdieron los malos. Así lo interpretaron muchos observadores especialmente desde un país como Venezuela en donde “los malos” tienen veinte años gobernando.

Un júbilo inmenso recorrió todo el hemisferio, desde Canadá hasta la Patagonia. Por fin una buena noticia… en Argentina ganaban los buenos y perdían los malos. Más tarde sería  Ecuador y después Brasil y otros muchos sitios en los que se repetía la historia. Era un nuevo “Fin de la historia” esta vez en geografía americana.

¿Qué hicieron los malos? Populismo puro y duro. Los esposos Kirchner acabaron con aquel pujante país. El modelo propuesto por ellos había sido derrotado en el año 2015 después de 12 años de hegemonía. El Kirchnerismo parecía derrotado para siempre. La corrupción era un escándalo y la jefa del gobierno tenía tres causas abiertas que la amenazaban con cárcel.

¿Qué hicieron los buenos? Lo hicieron todo mal. En apenas cuatro años aumentó el desempleo, se disparó, más todavía, la inflación. Se devaluó la moneda en más de 30 % con respecto al dólar, los salarios no alcanzan para hacer el mercado. Las acciones de empresas argentinas en Nueva York bajaron 56 % y termina el gobierno en medio de un clima de desconcierto y de pánico.

Hace muchos años el General Perón dijo: “No es que nosotros hayamos sido buenos, es que los que vinieron después fueron tan malos que nos dejaron como buenos a nosotros”. Parece que la historia se repite. A veces se vota contra los malos y se elige a los peores. A veces se sale de Guatemala para caer en “Guatepeor”. Peor que Carlos Andrés no podría haber nada, y vino Chávez. Pero peor que Chávez era imposible y vino Maduro. Podrá haber algo peor que Maduro…?

El gobierno que sucedió a los Kirchner ha provocado una enorme penuria económica y social, termina su periodo con una consigna un tanto melancólica: “Elegimos entre la cordura y la insania”.
El Presidente Macrí se había comprado la tesis de Trump según la cual, “nadie mejor para manejar un estado que quien haya manejado una empresa”. Yo no sé si es más fácil o más difícil manejar un estado o una empresa. Lo que sí sé es que es diferente. No es lo mismo.

Son cosas diferentes que requieren entrenamientos diferentes.

Los venezolanos, mientras tanto, seguimos observando.

Seguiremos conversando.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE

El efecto Lady Macbeth: la relación entre la limpieza física y la moral



Curioso e interesante el fenómeno. Ya  Poncio Pilato, prefecto de la provincia romana de Jadea en su tiempo, se había lavado las manos cuando luego de ordenar la crucifixión del maestro Jesús. Quiso, en la linea de la investigación, limpiar con ello su conciencia por el acto injusto que cometió. Es el mismo efecto de "lavarse las manos como Pilato" (el "yo no fui" o "no es mi culpa") al que acudimos con mucha frecuencia para pretender librarnos de responsabilidades.
 Les invito a leer el siguiente informe. 
El efecto Lady Macbeth: qué es y cómo expresa el sentimiento de culpa
Desde la más remota antigüedad, el agua ha sido vista como un elemento puro, capaz de limpiar no sólo el cuerpo si no también la conciencia o incluso el alma. Es por ello que a menudo se emplea simbólicamente en diferentes actos y ceremonias de contrición o para liberarse de los errores del pasado.
Sin embargo, no se trata de algo reservado al ámbito espiritual o religioso, sino que es algo frecuente en nuestro día a día: se trata del efecto Lady Macbeth, sobre el que vamos a hablar a lo largo de este artículo.

La gente que te inspiran

Esto lo observamos y percibimos en nuestro diario andar. A veces nos percatamos de ello, pero otras veces no. Cuando no tenemos conciencia de que este tipo de personas existen podemos ser muchas veces prisioneros de otro tipo de personas: aquellas que nos agotan, nos exprimen emocionalmente, nos arruinan el espíritu.
En el siguiente artículo vamos a apreciar claramente como podemos diferenciar una de otra y de esta manera escoger conscientemente con quienes queremos rodearnos para avanzar hacia propósitos más elevados:


Buen día.


El hombre sigue empeñado en acabar con su existencia

La destrucción de la Naturaleza es un atentado directo contra la vida del hombre y de todos los hombres sobre la faz de la Tierra.
Se castiga, mediante códigos y leyes penales el homicidio, como uno de los delitos mas graves cometido contra el ser humano; pero el genocidio que se propugna impunemente contra la humanidad cuando se destruye  a la creación más sublime del Ser Supremo, pasa como proyectos de desarrollo y progreso. Eso es hipócrita y deleznable.

Imágenes satelitales muestran la magnitud de los incendios en el Amazonas


#CiudadaníaSolidariaVzla/Bitácora de la Cayapa/Germán González:

LA DEMOCRACIA NO ES UN ESTADO ESTÁTICO, SINO UN PROCESO DINÁMICO DE CONSTANTE MEJORA. Germán González Coordinador de CSolVzla. En ocasión de...