** El dólar es ahora la moneda oficial en una clandestinidad consentida por el gobierno que rige el día a día de los venezolanos. Solo las personas que tienen dólares pueden comprar las medicinas y el material necesario para que el hospital los pueda tratar y salvarle la vida.
Vuelve el tráfico a las calles
de las ciudades venezolanas. Desaparecieron las largas colas de coches
esperando para poder repostar ante la falta de combustible. Nuevas cantinas de
productos premium han abierto en ciudades como Caracas, Valencia o Maracaibo y
las imágenes de supermercados desabastecidos ya son parte del pasado reciente
de Venezuela. El dólar es ahora la moneda oficial en una clandestinidad
consentida por el chavismo que rige el día a día de los venezolanos, y a
diferencia de años anteriores, ahora el sentido del éxodo venezolano tomó el
rumbo inverso y una gran parte de aquellos que huyeron de Venezuela en busca de
un futuro mejor regresan ante las nuevas expectativas de crecimiento económico
y estabilidad que vive el país caribeño. «Los hermanos Rodríguez y el entorno
de Maduro se dieron cuenta de que para poder sobrevivir en el poder tenían que
dejar de joder a empresarios y a la gente que quiere vivir en esta tierra.
Además ahora con la reapertura de conversaciones con EE.UU. y el levantamientos
de sanciones, que parece que será una realidad más pronto que tarde, Venezuela
ofrece oportunidades para hacer dinero y negocios como siempre se dio en este
país», afirma un importante empresario venezolano que pide permanecer en el
anonimato ya que aún es arriesgado hablar públicamente sobre cuestiones
políticas o de otra índole en Venezuela.
**Los venezolanos estamos en indefensión, porque cuando las redes criminales se apoderan de las decisiones del Estado, se apoderan de gran parte del Estado. El ciudadano no tiene a quién acudir. Tiene que sobrevivir y convertirse en cómplice o víctima de las redes criminales. Empezar a pagar lo que pidan, pedir justicia a esos delincuentes y no al sistema de justicia del país, como ocurre en el Arco Minero.
La directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, Mercedes De Freitas, conversó con El Pitazo sobre el último estudio acerca de la economía ilícita, que genera 9.400 millones de dólares al año, producto del tráfico de drogas, contrabando de combustible, oro y la corrupción en puertos y aduanas. Explicó porque asegura que el crimen organizado se encuentra en la fase simbiótica
Contrabando de drogas, oro, combustible y la corrupción en puertos y aduanas en el país son los ilícitos que sobresalen en la más reciente investigación de Transparencia Venezuela, que revela que 9.400 millones de dólares al año fue la inversión en la emergencia eléctrica, cifra que representa una séptima parte de los 64.000 millones de dólares por la economía ilícita.
Transparencia Venezuela estimó esa cifra a partir de un estudio que realizó sobre el crimen organizado en Venezuela, durante 10 meses. El equipo de expertos de la organización revisó datos oficiales de instituciones venezolanas y extranjeras, analizó información de prensa y otros guarismos no oficiales. Además, desarrolló fórmulas para calcular el impacto de los ilícitos. En una entrevista con el director de El Pitazo, César Batiz, la directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, Mercedes De Freitas, aseveró que la línea entre lo lícito e ilícito en Venezuela permanece desdibujada, por lo que es difícil saber qué es correcto y qué no, una situación a la que denominaron “fase” simbiótica.
** Luego de años de mantener las tarifas fijas, las cuales quedaron rezagadas por los procesos de reconversión monetaria, comenzaron con los aumentos en el aseo urbano, en la electricidad y en la telefonía.
El incremento oficial de las tarifas de servicios públicos, es un tema del que pocas veces se sabe algo de manera oficial, aunque los usuarios aseguran que las tarifas aumentan gradualmente desde hace tiempo, lo que presuntamente es apreciable en los pagos mensuales que cada quien hace –para quienes están pendientes de ello–, especialmente los referidos al aseo urbano, y a las empresas hidrológicas.
Contactar con voceros oficiales que asuman públicamente la responsabilidad de la información, es difícil. La excusa de “no estoy autorizado para dar información” es la respuesta, pese a que la Constitución Nacional en su artículo 57, señala claramente que “Se prohíbe la censura a los funcionarios públicos para dar cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades”.
Por ello, de forma directa, pero bajo promesa de guardar su identificación, conseguimos algunos datos de Corpoelec y de Cantv.
La ley de la Compensación - Ralph Waldo Emerson (1941)
Todas las cosas son dobles, una contra la otra.
La afirmación es extensamente amplia, tiene una cobertura infinita, para efectos de este artículo trataré de delimitarla, más bien fronterizarla a objeto de examinar algunas nociones de este principio que es base de La Ley de la Compensación…en la línea de Waldo, repito “Un inevitable dualismo divide a la naturaleza en dos partes iguales; de suerte que cada cosa no es sino una mitad, e implica otra cosa que la integre…hombre-mujer, lo par y lo impar, día-noche, la afirmación, la negación… de este punto afirmó con certeza que: todo lo que existe es una mitad y sugiere la existencia de otra para formar el TODO.
Una mirada atenta al contexto en el que vivimos, que incluye su examen, me cede la certeza de que los extremos, o polos de estos continuos son reales y están certeramente separados por niveles de gradación que los definen en una posición u otra…
Todos los eventos naturales y sociales se presentan ante nuestros ojos como unidades relativamente fragmentadas e intrínsecamente autónomas que denominaré para efectos de este artículo “Partes”… De la observación de estas, aún las más separadas en el tiempo derivo un gran entusiasmo al advertir que todas reclaman de la comparecencia de sus opuestos para edificar a la totalidad…
También constato un galanteo insistente entre las partes, un afán por encontrarse y edificar la totalidad, este flirteo que califico de conectivo (Bateson (1904-1980), inclusivo (Morín, 1998) y finalistico (Bertalanffy 1941) me motiva a ver la vida como un inmenso juego…De este punto, digo en acuerdo con Bateson (1956) y su enfoque de Conectividad “Todas las partes de un sistema complejo se afectan mutuamente a pesar de que no tengan conexión directa”. Hay una pauta que todo lo conecta…las simetrías físicas y funcionales entre las partes de objetos y las partes de las distintas especies son en sí mismas un manantial de ocasiones que permite encontrarnos con pruebas evidentes del enfoque de conectividad que priva en todo cuanto percibimos…
Todos les eventos de esta dimensión incluidos los que parecen fútiles como los juegos de números -Loterías, Ruletas- siguen un patrón de comportamiento que reclama a sus opuestos-complementarios para hacer el Todo… Sin duda es una materia sugestiva.
No es el espacio para explicar que es el Todo, pero adelantaré que la estructura del todo puede representar inclusive a un “deseo”… y agrego, estamos sin ninguna duda frente a una observación que ha sido registrada desde tiempos inmemoriales por el común en expresiones cortas, taxativas, no menos carentes de picardía y reclamadoras de equidad por “justicia” que aluden al encuentro de los opuestos – complementarios… Entre otras, traigo estas de transito libre en mercados y calles: “ese día llegará” “Todo tiene su tiempo” o más comúnmente “A todo cerdo gordo le llega su sábado”…
El adiós que el pueblo Romano le propinó a los Cesares después de 500 años de creer y difundir que tenían “Las llaves del Cielo” es emblemático…el copudo árbol, el que por años dominó la superficie bajo la sombra de sus ramas cae y los años con sus dias traen una nueva generación de árboles con su renovada carga de aromas, flores y frutos.
La práctica y la observación sistemática ceden los “secretos” de un orden que regula las relaciones que se dan entre las partes componentes de un especifico sistema…Tal vez la fruta de la Granada resulte un buen ejemplo de como en un día de primavera cualquiera, ella urgida por el efecto dehiscencia y el mecanismo de Auto-organización (Maturana, 1973) que la conmina a continuar la especie, se autorasga y desde una abertura espontánea ofrece al mundo sus semillas y detalles sin tapujos…
De vuelta con Waldo (1941:4) cito textualmente: “Por todo lo que se pierde se encuentra alguna otra cosa y por todo lo que se gana, algo asimismo se pierde. Si las riquezas aumentan, el número de los que las usan crece también. Si alguno acopia demasiado, la naturaleza recupera lo que el hombre ha encerrado en su cofre. La fortuna crece como la espuma, pero mata a su propietario. La naturaleza aborrece los monopolios y las excepciones”.
Cerraré este articulo con un ¡Viva por la vida y todas las cosas buenas que podemos proporcionarnos!…
No existe el Dios que se atreva a hacer daño a un gusanillo.
Esta afirmación no es de mi autoría, la extraje de un poema de Ralph Waldo Emerson con el que encabeza la Compensación, la considero pertinente, pues confirma mi intención de escribir sobre un tema que habiendo sido manejado con habilidad por muchos, ha logrado conformar a un gran sector de la población con resultados que calificaré de lamentables y despiadados…
No es verdad que “Dios” ha instituido el sufrimiento como prerrequisito para alcanzar el “cielo”. No es correcto, ni adecuado que repitamos expresiones tales como “Viviremos mejor si “Dios” quiere… o la situación socioeconómica de miles de familias mejorará si Dios quiere, o lo cree conveniente… No existe, ni existió nunca un Dios de talante tan caprichoso como este, que el marketing ideológico de todos los tiempos, preparó a su conveniencia.
Nunca acepte la idea de que “Dios” desea que uno sea pobre y carezca de cosas elementales, o de que Dios tiene la idea de postularme como uno de sus hombres ricos. Desde siempre, tuve la sospecha de que algo andaba mal en esto…
Creo que no entendimos que tenemos la responsabilidad de hacernos crecer y visionar el mejor camino para vivir y trascender dentro de un juego de reglas tan comunes y simples como las reglas que norman la victoria de una especie en la naturaleza o el triunfo en una partida de ajedrez… quizás, el axioma que reza que todo curandero debe conocer las hierbas, ayude a entender nuestra responsabilidad .
Debo conocer el juego, debo adquirir estrategias y desarrollar la capacidad de concebir un plan y llevarlo adelante…Todo lo que se aleje de estas tres premisas es mítico.
Leer la Utopía de Tomas Moro (1478 -1535) me informó que Tomas conocía las reglas de la vida social de la época, sostengo que tenía un vasto conocimiento de la relación ciudadanía-iglesia cristiana… intentar aplicarlas en nuestros días es promocionar un mito Insoportable, el de la sociedad igualitaria y el Estado Papá amoroso, complaciente y selectivamente ciego…
Un mundo en el que todos viven felices y bien atendidos en sus necesidades , solo porque así lo dispone “Dios” y el Estado …Creer y difundir el mito de la sociedad equitativa, regladamente feliz y caprichosamente simétrica nos revela desconocedores de verdades intemporales…
Todo lo que veo a mi alrededor me confía su desdén por las simetrías veleidosas… el orden en el que se disponen las especies vegetales en un bosque silvestre, el orden opuesto de las hojas en las ramas de las plantas, me confiesa su pasión por la simetría inteligente que aboga y trabaja por el equilibrio... La hoja opuesta no solo simetriza; ella, al integrarse al tallo proporciona el efecto de complementariedad necesario, al equilibrio ansiado por la rama…
Al propio tiempo, la pasión de las abejas y las arañas por el néctar de las flores de nuestros jardines nos confunde, detectamos correspondencia en el gusto por el néctar, pero el zumo que a las abejas les servirá para hacer miel, las arañas lo utilizarán para confeccionar sustancias urticantes y venenosas…hay simetrías o correspondencias que no conducen a los mismos fines... a primera vista, sugieren paridad y semejanzas, pero luego de un examen revelan que no corresponden. … parecen, pero no son.
Tres principios claves e intemporales ceden los pespuntes iniciales sobre los que se sustenta la compensación, también conocida como la retribución…complementariedad, orden y fines son principios básicos a la estructura y funcionamiento de un sistema… cualquier sistema…
El efecto de estos tres principios en mi cotidianidad me seduce y convence de la falibilidad del “Dios” de muchos, y en consecuencia estoy advertido de los riesgos de seguir a un Dios equivocado..
No es posible evadirnos a la complementariedad, no es posible cerrarle la puerta a las causas (s) que he activado con mí comportamiento. No hay “cueva” o bosque que pueda ocultarme del efecto que alguna vez activé…el efecto que sobreviene a la causa me alcanzará…
Comprender que puedo trabajar en mi formación y aprender a capitanear mi rumbo, me fortalece, me produce regocijo, paz y mucha serenidad, he aprendido a reducir los límites de males posibles al entrar al juego de la vida con reglas… sin duda ninguna, habito un universo organizado.
Vivimos en un mundo reglado- gústeme o no- las reglas existen, son reales. Un principio intemporal como Causa y Efecto, pauta todas mis acciones, no puedo evadirlo, aunque quisiera… Una cuerda indestructible conecta a mi cuello con el efecto de mis acciones… Y si “Ayer urdí una trampa para burlarme de la propuesta de un conocido, la retribución me alcanzará, tarde o temprano, me alcanzara, es imposible evadirla…Vivimos inmersos en el juego de la complementariedad….el complemento persigue a su par con el mismo furor que el zorro persigue a las gallinas….
Némesis, la temida deidad griega a quien YO asimilo al complementario de nuestras acciones, ha traspuesto los límites del mundo griego y convive con nosotros… ella existe para sancionar la desmesura y enaltecer a la justicia retributiva… Me gusta saber que el delito y los delincuentes estarán en cualquier momento frente a sus efectos….esta es la razón estrella por la que el mismo Dios, no se atreve a hacerle daño a un gusanillo…
Cerraré este articulo con un Viva por la vida, mientras recuerdo a voz alta parte del legado de Seligman (2006), la felicidad es un regalo que todos debemos darnos…
El ensayo la “Compensación” de Ralph Waldo Emerson ocupó un sitial especial en el pensamiento del pueblo norteamericano en el período inmediato al cese de la segunda guerra mundial (1945)…El país vivía momentos de inseguridad e incertidumbre en los que la paz social se observaba sensiblemente deteriorada… Los acontecimientos registrados en el lapso 1941-1948 y el antecedente de la depresión norteamericana que se activó entre 1929 y 1932 habían mermado la confianza del ciudadano común… Las personas asistían a las congregaciones religiosas en búsqueda de alimentar su fe y de encontrar explicaciones a situaciones injustas y de desespero económico y familiar. La respuesta era conocida y trillada, “Acepta los designios de Dios, pues serás “compensado” con el Cielo por tus sufrimientos”… Más sencillo, “Sufre hoy, que en el cielo serás feliz.”
Waldo observó una distancia importante entre el discurso de los predicadores, y algunas opiniones recogidas en otros puntos de la ciudad sobre el tema. Le pareció extraña la idea de un “Dios” que divide al mundo en dos grupos. Uno sufrirá ahora, todo tipo de escaseces y penurias, mientras otros disfrutarán de ventajas, riquezas y honores…Con el advenimiento de la muerte física, Dios invertirá el orden, los sufridos ciudadanos gozarán de innumerables privilegios en el cielo, allí beberán buenos vinos, comerán suculentos platillos, vestirán con hermosas telas y tocados, y hasta serán dueños de coches y de extensas y fértiles propiedades…Por su parte, los que en vida fueron afortunados, ricos y grandes señores y señoras marcharían al cielo una vez muertos a pasar estrecheces, y mientras ven a los antes pobres vivir en las mieles de la opulencia, valorarán la sabia e inmortal justicia divina…en segundos pensó, esto tiene toda la confitura de una patraña …
Waldo se había topado con una profunda grieta en la tesis doctrinaria que explica la compensación según la ortodoxia cristiana… Notó, que mientras la teología andaba por un lado en sus explicaciones del mundo, la sabiduría popular desde la duda enfrentaba las enseñanzas de los predicadores…
…estas observaciones le convidaron a escribir sobre el tema de la compensación, tal como esta se manifiesta en la naturaleza y en el día a día de las personas…
El buen Waldo nos aclara y alimenta la idea de que el cielo como el infierno están aquí mismo y al alcance de quien lo desee y trabaje por él. …Precisa que todos recibimos según nuestras obras…que Dios, conoce el corazón humano y sus acciones y por tanto no puede ser engañado, explica el exacto valor del trabajo. Sostiene que nada es gratis, que el progreso de los pueblos está atado al trabajo creador y constante, que el ladrón se roba a sí mismo, que la idea de mesura y proporción está presente en cada una de nuestras acciones. Nos recuerda la naturaleza dual de las cosas y de nuestros actos, las consecuencias del exceso, tanto en el organismo individual como en la cosa pública, e insiste que todo tiene su lado malo y su lado bueno y que todas las cosas se niegan a ser mal administradas…
Respalda la tesis que todo secreto se descubre; que todo crimen se castiga; toda virtud se recompensa y todo mal se repara en silencio infaliblemente…
Leer y comprender el trabajo de Waldo nos provee de una suerte de lente “zoom” para entrarle al examen del mundo en el que vivimos… Un lente que trasciende más allá de las almidonadas y superficiales relaciones interpersonales de hoy y nos acerca al análisis de la medula del problema que se estudia…
Gracias a este lente, puedo acercar o alejar el contenido que quiero examinar sin tener que moverme de sitio. Creo que Waldo, es un fiel seguidor del Principio de Correspondencia del que celebridades como Galileo Galilei (1564 – 1642) y Giovanni Doménico Cassini (1625–1712) utilizaron para estudiar desde la tranquilidad de sus laboratorios, las profundidades del universo. El primero, se detuvo en las razones que le llevaron a apoyar la idea de Copérnico (1473-1543) de que la Tierra se mueve mientras gira sobre un eje imaginario y el segundo, estimó con bastante exactitud, la distancia entre el Sol y la Tierra sustentándose en curiosas analogías.
Los ejemplos de la aplicabilidad del Principio de Correspondencia que pregona abiertamente que “Como es arriba, es abajo”, son muchísimos. La idea de tantas aplicaciones de uso como granos de arena pueden contarse en la playa, ilustra el amplio campo de aplicabilidad de este principio…
Hay una conexión entre la temática que toca Waldo en este ensayo y las ideas que nacen, crecen y circulan en la cotidianidad, identifico el nexo en las conversaciones de cafetines, en el mercado y en las redes sociales. Los temas alcanzan a revelar un isomorfismo funcional entre el orden que Waldo identifica en la naturaleza y el orden que debe privar en la sociedad humana… de esta analogía, también se han percatado escritores famosos, artistas locales y gente común.. En este punto, pongo de relieve las ideas de Krishnamurti en relación al orden y la inteligencia del universo1…Una lectura a El extraño caso del Doctor Jekyll y el Señor Hyde de Robert Luis Stevenson (1886) es revelativa de que el Mal y el Bien son los extremos de un mismo continuum, distanciados o separados por una medida que favorece su ausencia o presencia… esta lectura, como otras, nos recuerda que el mal y el bien, el equilibrio y el desequilibrio, el orden y el desorden, están sujetos a una relación de proporcionalidad. Quizás, el refrán popular “Ni tan calvo ni con dos pelucas” expresa desde una gramática picara e irónica la relación de proporción deseable que debe privar entre el bien y el mal… leer de Krishnamurti (1895-1986) que el mal de nuestro tiempo consiste en la pérdida de la conciencia del mal,2 me asegura que la pista o el indicio de “la proporción adecuada” no es incongruente con la explicación que da cuenta del orden y el equilibrio, tanto en el comportamiento de las personas como de ciudades y países.
Las espinas como la flor crecen en el mismo tallo…”Cada uno de nosotros lleva consigo un Dr. Jekyll y un Mr. Hyde, una persona afable en la vida cotidiana y otra entidad oculta y tenebrosa que permanece amordazada la mayor parte del tiempo”. C.J Zweig Y J Abrahams (1991:10)3
El trabajo de los poetas, cantautores, copleros, decimistas, pintores, caricaturistas, articulistas y del artista en general de hacer la lectura pública de relaciones y confidencias que la naturaleza guarda celosa desde milenios, es laudable.
Desolapar información que se encuentra detenida en las relaciones de todos los dias y advertir a la población de analogías que se repiten incesantemente en el devenir de los pueblos ha constituido el numen del artista en cualquiera de sus géneros…la cita siguiente de la autoría de Alexander Solzhenitsin (1918-2008) premio Nobel de Literatura en 1970. rebosa de elocuencia:
“Si todo fuera tan sencillo! Si en algún lugar existieran personas acechando para perpetrar iniquidades, bastaría con separarlos, del resto de nosotros y destruirlos. Pero la línea que divide el bien del mal pasa por el centro mismo del corazón de todo ser humano. ¿Y quién está dispuesto a destruir un solo fragmento de su propio corazón?”
Sugerir a las personas vías de solución a la aflicción, al temor, al desgano, a la falta de entusiasmo frente a situaciones de escasez, urgencias, conflictividad así como ofrecer noticias esperanzadoras, cantos y glosas de esperanza también ha sido parte del trabajo artístico y cultural. He aquí parte de “Carpe Diem”, de Walt Whitman:
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante…
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo.
¡Vivan los poetas, articulistas y artistas que llevan esperanza a la población¡
Han transcurrido 78 años de la publicación de este ensayo y desde la modestia de mi interpretación creo ver en su contenido tantas razones como ayer para su lectura e interpretación, es la razón por la que hoy me detengo en su revisión… Las entregas que siguen a esta presentación tocarán el tema…
Cerraré este articulo con un Viva por la vida y por todas las cosas buenas que se afanan por hacernos compañía.
El edificio Bartolomé Bello es un ejemplo de la memoria que
permiten a la colectividad construir lentamente el "alma" de la
ciudad y reconocer el triste destino de los cumaneses condenados a imaginar la
ciudad perdida para sobreponer sus etéreos hallazgos de la memoria sobre los
paisajes brutales de la nueva y esperpéntica ciudad.
Pero la memoria de la ciudad no se puede construir con
nostalgia de unos pocos por un patrimonio arquitectónico desaparecido.
La memoria urbana surge de la relación de una colectividad
con una ciudad que le permite una transformación del espacio urbano basado en
el respeto por esos lugares de la memoria que van dejando la huella de cada
época y conformando por una acumulación e interpretación de imágenes ligadas a
lugares reales, la imagen propia de cada ciudad.
Comentario del Arq.
Servando Marín-Lista y fotografía del Abog. Mario Bastardo.
**El título universitario quedó pendiente y pudo más la necesidad de ayudar con un ingreso a la familia.
El 85% de jóvenes venezolanos de 15 a 29 años truncaron su educación en el 2021 y ahora forman parte de los trabajadores informales. Un sacrificio cuestionado, porque la mayoría no llega a devengar ese estimado de $400 de la canasta básica y ha perdido sus esperanzas en la superación desde lo académico.
Pero esto no es una situación nueva, es algo que se agudizó desde el 2015, cuando los jóvenes, arrastrados por la situación país, decidieron que la quincena vale más que una carrera universitaria.
Los jóvenes dejan de soñar con una graduación y tener la profesión que soñaron tal vez desde niños, por llevar comida a su hogar.
El economista, Dilio Hernández, refiere que la población juvenil no escapa a esa realidad que atraviesa Venezuela, donde la mayoría de la gente entró al mercado laboral informal. Especifica que el 85% de 6.8 millones de jóvenes venezolanos de 15 a 29 años, terminan en oficios como microemprendimientos, ocupación digital, trabajos a domicilio, venta de comida, servicio de transporte y otros.
Dilio Hernandez
Dilio Hernández / Economista: Los jóvenes llevan una carga y hasta emigraron sin mayor destino, forzados por la necesidad.
Desglosa que de este 85% de jóvenes, un 40% se vio obligado a abandonar sus estudios y se registra como deserción universitaria, que se refleja en muchas estadísticas de observatorios de educación en el país. Entonces, del 100% de los jóvenes que viven y quedan en Venezuela, apenas el 15% ha podido seguir formándose en una carrera que le permite más adelante tener una opción en el campo laboral formal.
Esto deja no sólo una gran cantidad de vacíos en los campos laborales donde se requiere mano de obra profesionalizada, sino también una parte de desempleo, pues no todos quienes se dedican a oficios logran encontrar puestos de trabajo dignos.
“Lo contradictorio es que siguen consumiéndose en la precariedad laboral”, declara Hernández y aclara que estos jóvenes se ven forzados a aceptar trabajos donde no devengan salarios superiores a 50 dólares; de hecho, se puede calcular que del 85% de los jóvenes que se dedican a trabajar en lugar de estudiar, el 80% llega a devengar menos de $100.
“Sigue siendo difícil porque ni les alcanza para adquirir la canasta básica que se estima en $400”, señala y explica esa carencia de disponer menos de $100 como cuota para cuatro miembros familiares.
A esto se le suma que los trabajos informales no les brindan a los jóvenes una seguridad social, tanto para el momento como para su vejez, ya que algunos nunca llegan a registrarse, por ejemplo, en el Instituto de los Seguros Sociales.
La condición económica es lo que impera entre quienes no tuvieron otra opción que dejar su sueño de profesionalizarse por la presión de ayudar con un ingreso al sustento familiar, al tratarse del hijo mayor y contribuir en la formación del resto de sus hermanos. También suelen quedarse sin la capacidad de costear los gastos en una universidad, cuyo escenario se nubla sin la protección de un Estado que garantice los beneficios de becas, comedor, transporte y la seguridad para evitar el desmantelamiento de estas casas de estudio superior por el hampa, que condena al ambiente de duelo entre la incertidumbre y el abandono.
Por necesidad
Cuando el sociólogo, Carlos Meléndez, analiza este escenario precisa que los jóvenes ahora prefieren trabajar de manera independiente ante la urgencia de aportar para el sustento de sus hogares, a diferencia de otros tiempos cuando la educación estaba por encima de un salario.
Meléndez recrea un contexto distante de la época de 1950, cuando resalta que la educación y trabajo eran las condiciones para asegurar una mejor calidad de vida, motivación reforzada en el hogar con los padres al pendiente. “La masificación de la educación podía llevar a superar la pobreza”, por lo que en esos tiempos un proyecto de vida y la profesionalización era respetada.
Carlos Melendez
Carlos Meléndez / Sociólogo: Las esperanzas se van perdiendo y es lamentable, porque están dejando de prepararse por trabajar.
Lamenta que la crisis tergiversó ese camino del mérito, cuando hasta se apreciaba alta demanda para graduarse de profesor y este tipo de profesional tenía los recursos para adquirir su casa y vehículo propio. “Pero todo se volcó al trabajo informal con más incidencia desde lo digital”, señala Meléndez, recalcando que desde 2015 los jóvenes sienten preferencia por los trabajos como venta de comida rápida, donde los ingresos son inmediatos.
Señala que la mayoría de estos chamos sólo culminó bachillerato y otros quedaron inconclusos en una carrera y sin esperanza de continuar. “Es tan forzado, que se distorsionó el sentido de bienestar, cuando se confina a la necesidad de comer”, rezonga.
Gerardo Pastrán, del proyecto misionero Projumi, revela que la ausencia de proyecto de vida en 8 de cada 10 jóvenes entre 15 a 35 años, cuando se trata de la etapa productiva nublada por esos sueños que terminaron frustrados. “No quieren estudiar porque se equivocan pensando que se trata de una máquina de dinero”, señala de un grupo que terminará arrastrado por la ignorancia.
Gerardo Pastran
Gerardo Pastrán / Projumi: Vemos a jóvenes que perdieron la autoestima y sólo buscan resolver el momento. No hay incentivos.
Olvidan la importancia de prepararse con un título universitario, algo que reprocha Pastrán porque esta coyuntura país será superada en algún momento y entonces se tendría más demanda de bachilleres con oficios como barbería, carpintería, plomería, mecánica y otros.
Desde la calle
Carlos Pérez está debajo de un plástico viejo en especie de toldo y detrás de una mesa metálica con yuca, tomates, papas, zanahorias y otras verduras. A sus 21 años decidió trabajar en las calles del mercado Las Catacumbas porque no pudo estudiar criminalística o informática. Debía aportar en su hogar y ayudar en la protección de sus cuatro hermanos menores.
Carlos Pérez / Vendedor: No pude seguir estudiando y pedí un préstamo por $200 para vender cambures. Así resuelvo.
“Se pierden las esperanzas de la universidad, cuando no hay plata”, admite con tristeza de no poder prepararse como profesional. La prioridad era la comida en casa y así lo entendió, al decidirse por la venta de verduras.
Desde Río Claro viaja a diario a Barquisimeto a trabajar el fruto de ese préstamo de $200 para adquirir mercancía en 2020. Hace todo lo posible por comprar surtido en Mercabar y así poder asegurar el mercado de su casa.
Otro que vende cambures es Johanderson Yústiz, quien no pudo cursar Psicología, ni siquiera por ser impartida en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA). “Sentí tantos filtros en mis intentos por empezar y me impedía la falta de dinero”, confiesa este joven de 21 años, quien debía aportar a sus padres. Confiesa que perdió la fe ante las paralizaciones de clases. Vio más rentable la venta en la calle, que empezó con galletas y luego alternó con cambures.
Mientras la carga de responsabilidad para Luis Falcón, con apenas 20 años, se terminó de complicar al tener a cargo su propia familia. Debe cubrir los gastos de su esposa y bebé de 4 meses mientras vende auyamas, tomates y limones. “No pude terminar el bachillerato porque empezó la pandemia y todo se complicó tanto que tuve que empezar a trabajar”, exclama quien tiene facilidad para las matemáticas y se veía como un futuro profesor.
Luis-Falcon
Luis Falcón / Vendedor: No pude ser bachiller ni empezar para profesor. Ahora menos, porque tengo mi hija de 4 meses.
Lo que lamenta es que dicha habilidad sólo la aplica para sacar sus cuentas y tratar de dar con los $7 de ganancia por cada cesta de tomate que adquiere a $15. “¡A veces uno se queda entre los sueños, esos que no se cumplen!”, suelta con un suspiro de desánimo.
Sus rostros reflejan una juventud cansada, corta de años, pero que supera en desgaste por llevar los víveres a diario a casa. Ellos crecieron pensando en un trabajo formal, producto de esa preparación académica desde alguna universidad, pero se les complicó hasta en aquellas públicas. Ni pensar en esas privadas, cuando ni siquiera alcanzan a pagar la primera cuota dolarizada. Sólo intentan hacer más llevadero esta cotidianidad y poder superar las expectativas, más allá de la ración de comida.
Desnutrición disminuye posibilidad
La poca o mala nutrición de los niños, niñas y jóvenes es parte de un futuro truncado. Así lo denuncia José Ramón Quero desde la asociación Convite en Lara, pues durante el abordaje que hace esta organización en las comunidades, determinan que los niños crecen con las deficiencias de salud por la desnutrición que padecen.
Convite revela que conoce de casos de menores o adolescentes que sufren de anemia y no tienen la misma respuesta cognitiva que un estudiante que tiene a diario una dieta balanceada. “Son condiciones tan lamentables, que a veces ni siquiera teniendo la disposición de estudiar logran buenos resultados por la limitada capacidad cognitiva”, manifiesta Quero.
También ha escuchado ese lamento entre los adultos y que retumba entre los niños, al precisar que “un título no sirve para nada”. Una resignación que se refuerza a simple vista con las edificaciones de universidades públicas dejadas al olvido y expuestas a los antisociales, sin beneficios para los alumnos. Un ambiente distante a la necesidad estudiantil.
Chamos con falta de motivación
Jóvenes han perdido el interés por alcanzar un título universitario, pues en muchas ocasiones no se ven motivados en el hogar, así que escogen el camino más fácil, un trabajo diario que les permita llevar un ingreso a su casa y ayudar a sus familias. La otra cara motivacional debería ser el Estado venezolano, pero tampoco hay incentivos que llamen la atención de la población juvenil y los empuje al estudio.
Es la apreciación de Gerardo Pastrán, directivo de Projumi, al percibir la baja autoestima social de jóvenes que a partir de los 15 años abandonan su preparación escolar para tomar algún oficio.
“Todo se complica cuando 3 de cada 10 jóvenes no tienen claro su propósito en la vida”, critica y asevera la falta de orientación desde el hogar, más allá de saciar el hambre como necesidad fisiológica.
Para Yudi Chaudari, doctora en Seguridad Social, anteriormente estudiar era esencial y el Estado ofrecía esa oportunidad, además de los beneficios laborales. “Pero la institucionalidad te abandona y vemos adolescentes desde los 14 años sin mirar hacia adelante”, se queja de la falta de protección que empieza desde la alimentación y superar una infancia que crece entre tantas necesidades.
Johander Yústiz / Vendedor:
Me quedé con las ganas de estudiar psicología y es difícil, sin tener los recursos. No he podido.
“¿Qué le estamos ofreciendo como país, cuando ven algunas universidades desmanteladas?”, lamenta de esa falta de conexión con lo intelectual que debería partir desde la relación hogar, sociedad y Estado. Llama a no dejar que los jóvenes pierdan las esperanzas cuando se resignan frente a un mercado laboral complejo.
Chaudari critica que adolescentes y jóvenes se limitan a la urgencia de “vivir dependiendo del cobro los 15 y últimos de cada mes”. Una situación que los encierra a no tener claro hacia dónde van en la vida y los aportes de la preparación como desarrollo humano. “No podemos vivir pegados al estómago”, revelando que se debe ir más allá de buscar el sustento.
Recomienda repensar ese rol de la juventud, desde el nicho de la sociedad y con las esperanzas de seguir creciendo profesionalmente, con el reconocimiento de méritos. Los padres deberían apostar mejor por sus hijos.
En los centros de salud escasean los fármacos, el material médico y los productos de limpieza desde hace años.
En los hospitales de Venezuela escasean los fármacos, material médico, productos de limpieza o papel para el trabajo administrativo. Y aunque esto no es nuevo, ahora el régimen asegura que se debe a “mafias” conformadas por trabajadores sanitarios, algunos de ellos encarcelados, lo que ha despertado la indignación del gremio.
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, ha declarado una lucha contra lo que él llama “mafias hospitalarias” y, como primera medida, ordenó la incorporación de inspectores secretos en los centros de salud para cazar a los trabajadores que sustraen el material que escasea desde hace años y que sigue sin aparecer.
La batalla ha dejado una decena de trabajadores sanitarios tras las rejas, algunos médicos. Este saldo ha animado las protestas gremiales de los últimos días, en las que, al unísono, achacan al régimen la responsabilidad del deterioro hospitalario.
Y, mientras tanto, los pacientes que necesitan cirugías tienen que comprar hasta los guantes del personal que entrará al quirófano.
La canasta alimentaria del mes de mayo se ubicó en 382 dólares, según el Observatorio Venezolano de Finanzas, lo que se traduce en que una persona necesita 13.6 sueldos mínimos, cuyo monto decretado por el Gobierno nacional es de 28 dólares mensuales para cubrirla.
Las personas al ser consultadas cuentan que a pesar de que se rebuscan y no sólo dependen del sueldo mínimo, no les alcanza para mucho y sólo procuran comprar lo primordial para el hogar, entre esos la harina de maíz, pasta y los granos, tomando en cuenta que ni teniendo otra entrada económica pueden adquirir la canasta alimentaria completa.
Jose-Perez
José Pérez /Consultado:Uno compra lo necesario, entre esos la harina y el arroz, de resto está muy costoso.
Si se saca la cuenta, según los datos del Observatorio Venezolano de Finanzas, en enero la canasta alimentaria se ubicó en 365 dólares, lo que se traduce que hasta la fecha subió un 4% y esto se ve reflejado en los aumentos diarios de los productos.
“Yo digo la verdad y realmente la plata no alcanza para comprar muchas cosas”, dijo Luis Sánchez al ser consultado, agregó que con lo que gana sólo logra comprar lo primordial para su casa y lo que es el pollo y la carne queda descartado de su lista.
Carmen-Davila
Carmen Dávila / Consultada: Si es verdad que hubo un aumento y compramos más, pero no todo lo que se quiere.
Esto se debe a que dentro de los rubros, la carne que se puede ubicar el kilo en Bs. 27.55 en algunas carnicerías, mientras que el kilo de pollo alcanza los 22 bolívares.
Dentro de los otros rubros más costosos le sigue el cartón de huevos, este se cotiza en Bs. 20 en algunos supermercados, pero la gente no compra todo; hay quienes prefieren detallado o cuando mucho medio cartón de huevos. La mayonesa se puede conseguir en Bs. 18.13; sin embargo, no es uno de los principales de la lista.
Luis-Sanchez
Luis Sánchez / Consultado: Si digo la verdad, la plata no alcanza para estar comprando muchas cosas de comida.
La harina de maíz para arepas se puede encontrar en Bs. 7.11 y es uno de los productos más comprados, mientras que el arroz se ubica en Bs. 4.90 y la pasta en Bs. 7.99. Lo más económico que se puede conseguir es la sal en Bs. 1.66. José Pérez, consultado, detalló desde su experiencia que son pocos los productos que se compran por el precio, pues deben hacer malabares para poder adquirirlos.
Para que una persona pueda adquirir la canasta alimentaria debe trabajar un año y un mes sin gastar ni un bolívar, el detalle está en que cuando logren tener los 382 dólares ya los precios de la comida se han disparado y no le alcanzaría la misma cantidad.
Sol-Valero
Sol Valero / Consultada: El sueldo ni la pensión alcanzan para comprar lo que uno quisiera de comida como antes.
Las personas aseguran, que a pesar de que en una familia varias personas deben trabajar para comprar la comida no se dan los gustos que antes, pues ahorita muchos productos son considerados “lujos” por lo costosos que se encuentran.